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Mi hijo/a no habla: del balbuceo a las primeras palabras – Cómo le hablas impacta en este proceso: 12 actitudes y estrategias favorecedoras | Método Natural

M (4 años) y yo

Mi hijo/a no habla” es una frase dicha por muchas mamás, pero que engloba situaciones muy distintas.

Para algunas mamás, “no habla” significa que casi no habla, pero que ya dice algunas palabras. En realidad, ese niño/a sí que habla, aunque poco. Para otras mamás, “no habla” significa de verdad que no dice ninguna palabra. En este segundo caso, seguimos sin hacernos una idea de qué está pasando. Porque sabemos que no hay palabras pero: ¿hay sonidos?, ¿balbuceos?, ¿gestos?, ¿jerga? o ¿nada de nada?

Hoy nos fijaremos en este segundo escenario. Te voy a contar cómo definir en qué estadio de desarrollo de la comunicación y de prelenguaje esta tu hijo/a y lo que puedes hacer para favorecer que empiece a decir sus primeras palabras.

La comunicación es la base del lenguaje

Como decía en mi último artículo, hay lenguaje que “se escucha” y hay lenguaje que “se ve”. El primero hace referencia a lo que nuestro hijo/a dice: sus palabras y frases. Pero también sus vocalizaciones y balbuceo iniciales. Estos aparecen antes que las primeras palabras y ya forman parte de su comunicación. Nosotras las mamás debemos tener en cuenta esos sonidos y vocalizaciones y mostrar a nuestro hijo/a que los tomamos como momentos de comunicación real. Igual que cuando era un bebé muy pequeño/a y entendíamos todas sus caritas, vocecitas, lloros, sonrisas como auténtica comunicación con nosotras.

El lenguaje que “se ve” es el lenguaje no verbal, toda esa comunicación que se da con gestos, cuando señala con el dedo, las caras que hace, sus expresiones faciales…Es importante que también tomemos todo esto en cuenta y aprendamos a interpretar lo que nuestro hijo/a nos está queriendo decir con todo ello.

Del balbuceo a las primeras palabras: etapas evolutivas

Volvamos a la etapa de bebé y veamos cuáles son las fases por las que pasa un bebé desde el balbuceo a sus primeras palabras. Quiero que recuerdes qué cosas hizo tu hijo/a para ir desarrollando su competencia comunicativa y situarse en el momento en que se encuentra hoy.

  • Balbuceo: suele aparecer hacia los 5 meses* de manera espontánea sin finalidad comunicativa. Es un acto lúdico y de ejercitación (no consciente) de sus órganos bucofonatorios (lengua, labias, cuerdas vocales) para un buen desarrollo del lenguaje. Pueden ser vocalizaciones y también sonidos consonánticos, siendo los más tempranos m, n, p, t, k, b, d, g.
  • Balbuceo canónico: hacia los 7 meses* aparecen las primeras combinaciones consonante-vocal consonante-vocal, como [mama], [dada] o [baba] o cadenas silábicas más largas, del tipo [babababa]. En esa época, también empieza a mover los brazos rítmicamente. Al principio, el balbuceo es muy similar en todas las lenguas y es después de que el niño/a va escuchando la lengua en la que se la habla que va haciendo ajustes para quedarse con solo los sonidos de su lengua (o sus lenguas si es un niño/a bilingüe o que habla más de dos lenguas).
  • Balbuceo comunicativo: hacia los nueve meses* el bebé se va dando cuenta que esos sonidos que está emitiendo tienen consecuencias en su entorno, pues las mamás les atribuimos significado, estamos atentas a ellos, nos ponemos contentas, le damos algo… Entonces empieza a usar su balbuceo con intención comunicativa, es decir, para pedir algo, para contar algo, para requerir nuestra atención. En esta misma época empiezan a aparecer los gestos que acompañan esta comunicación.
  • Balbuceo no reduplicado y jerga: hacia los 12 meses* el bebé cambia ese balbuceo canónico o reduplicado por uno más variado, con diferentes entonaciones. Se le llama también jerga expresiva e intenta imitar el lenguaje que escucha del adulto y suena como frases largas sin significado pero con modulación. Puede hacerlo también mientras juega, por ejemplo a hablar por teléfono o cuando miramos cuentos.
  • Primeras palabras: por fin, hacia los 15* meses, el bebé puede empezar a decir sus primeras palabras, las cuales suelen ser muy cortas y de su entorno inmediato, con los sonidos que les son más sencillos, que en español son las consonantes m, p, b y d más las vocales a, o, e.

*Edades aproximadas, en ningún caso se deben tomar de manera exacta. Puedes leer tres de mis artículos en que te cuento lo que pienso sobre las tablas de desarrollo del lenguaje así como las edades en que los niños deben empezar a hablar: aquí, aquí y aquí.

¿Por qué es necesario que conozcas esta evolución? Porque tu hijo/a todavía “no habla” pero seguro que ha pasado por alguna de estas etapas y, ahora, aunque ya no es un bebé, sigue situado en un estadio anterior a la emisión de palabras.

Si tu hijo/a todavía es un bebé…

Si estás leyendo este artículo y tu hijo/a es un bebé, en principio, debes fijarte en qué está haciendo y expresando y situarlo en uno de estos estadios del desarrollo. Si está haciendo, sonidos, vocalizaciones, balbuceo y usando su lenguaje no verbal, en principio, se está desarrollando con normalidad.

De todas maneras, debes saber algo importante:

“La forma en que los cuidadores hablan cuando responden al balbuceo del bebé tiene consecuencias inmediatas en el aprendizaje vocal”, Goldstein & Schwade, 2008.

Así pues, sigue respondiendo a sus gestos, expresiones faciales, sonidos y balbuceos. Préstale atención y comparte momentos de atención conjunta con él/ella, porque estas actitudes y la comunicación que le diriges tienen un impacto en el desarrollo de su lenguaje.

Si tu hijo/a ya no es un bebé (mayor de dos años)…

Si estás leyendo este artículo y tu hijo/a ya ha superado estas edades, es decir, ya tiene alrededor de los dos años o más y todavía no está diciendo sus primeras palabras, entonces debes fijarte si pasó por las etapas descritas un poco más arriba. Si la respuesta es no, sin duda debes consultar con un especialista para que te pueda decir qué puede estar sucediendo y empezar a ayudarle de manera consciente. Reserva tu sesión gratuita conmigo para conocer en qué estadio del desarrollo del lenguaje se encuentra tu hijo y aprender las estrategias y herramientas de comunicación que harán que tu niño/a pase al siguiente nivel.

Si la respuesta es que sí, que pasó por esas etapas y que ahora se comunica con su lenguaje no verbal a la vez que algunos sonidos, vocalizaciones o jerga, ten en cuenta lo siguiente. Es probable que al ver que no hay la evolución que esperabas te estés preocupando y hayas dejado de hacer lo que naturalmente hacías cuando era más pequeño/a. Si esto es así, también deberías consultar con una especialista pues podrás descargar tu preocupación y tus dudas y obtener algunas respuestas y estrategias personalizadas para empezar a usar ya. Otra vez, reserva aquí tu sesión gratuita conmigo.

Pero sigue leyendo

Comparto contigo todo lo que debes hacer cuando te relacionas y comunicas con tu hijo/a que todavía no dice palabras. Recuerda cómo le hablabas a tu bebé, cómo respondías a sus balbuceos y comunicación no verbal. Todo eso tuvo un impacto en su desarrollo, también de su lenguaje. Y ahora sigue siendo igual de importante. Tenga la edad que tenga, tu hijo/a sigue necesitando que respondas a sus intentos comunicativos de manera consistente, que le escuches, que le observes, que te hagas experta en su comunicación y que le des todo lo que precisa para seguir avanzando.

12 actitudes y estrategias favorecedoras de la comunicación para pasar del balbuceo a las primeras palabras

Estas son las 12 actitudes y estrategias favorecedoras de lenguaje que debes poner en práctica de manera consciente para que tu hijo/a pase del balbuceo, sonidos, vocalizaciones o jerga a las primeras palabras:

1. Conecta con el amor

Vuelve a lo importante, que es el vínculo entre tu hijo/a y tú. Te lo contaba con gran detalle en este artículo donde te daba tres claves esenciales para mejorar la comunicación.

2. Reserva momentos de calidad diarios para estar con tu hijo/a

Esto es básico para poder poner en práctica todo lo demás. Puedes leer todos mis artículo y publicaciones donde he hablado de ello: aquí, aquí, aquí y aquí.

3. Mírale a la cara y observa lo que hace

Los niños/as se interesan mucho por las caras y de ellas toman mucha información de lo que está sucediendo. Siempre que compartas un rato agradable con tu hijo/a ponte bien cerca de él/ella para que te pueda ver la cara. Juega mucho con tu expresión facial (gesto de sorpresa, de alegría, de extrañeza…).

4. Imita sus gestos y vocalizaciones

Cuando él/ella exprese algo (con sus sonidos, vocalizaciones, gestos o caras) tu haz lo mismo que él/ella, repítelos. Esto le proporciona un modelo inmediato de lo que él/ella mismo ha dicho y le hace dar cuenta de que su lenguaje no verbal tiene un efecto comunicativo a su alrededor. Siempre repítele y espera, para darle paso a su turno y que pueda volver a expresar algo.

5. Muestra interés por lo que hace y lo que expresa

Primero observa y espera a que tu hijo/a haga o exprese algo, para poder agregar lenguaje a esa acción que es significativa para él/ella porque ha salido de su interés. El niño/a se da cuenta de que lo que hace te parece interesante y además escucha las palabras relacionadas con ello, cosa que le motiva a seguir comunicándose e ir integrando esas palabras.

6. Interpreta sus emisiones

Aunque a veces puede costar saber qué nos ha querido decir con esa vocalización o esa jerga, es importante que tratemos de interpretarlas y darles un significado, para poder demostrar que ese momento de comunicación es importante para nosotras. Es por eso que cuanto más dediques tiempos de calidad a estar con tu hijo/a más vas a poder interpretar de manera satisfactoria sus emisiones.

7. Imita sus emisiones

Especialmente cuando no has podido interpretarlas. Repite exactamente lo que tu niño/a ha dicho, lo cual le impulsará a volver a expresar algo y, así, quizás podrás interpretarlo mejor.

8. Refuerza sus gestos, por ejemplo el de señalar

Cuando los niños/as señalan algo es porque lo quieren y te lo están pidiendo, o porque te lo quieren mostrar y lo que esperan de ti es que hagas un comentario. Haz comentarios sobre todo lo que tú hijo/a señala y cuando sabes que te está pidiendo, no se lo des sin más, sino coméntalo también. Pon en palabras lo que tu hijo/a diría si pudiera y espera su reacción.

9. Usa tu expresividad

Como decía en el tercer punto, es decir, todo tu lenguaje no verbal: tus expresiones faciales, tus gestos y todo lo referente a tu habla, como es tu entonación, tu tono de voz, el ritmo, más lenta, con pausas, enfatizando ciertas palabras y sonidos.

10. Háblale de lo que sucede en el aquí y ahora

Háblale usando un habla paralela o modelado de lenguaje. Puedes hablar de lo que tu hijo/a está haciendo, sobre lo que tu estás haciendo o describir o narra lo que esté sucediendo en ese momento. Por ejemplo, cuando estáis jugando, pasando un rato divertido, mirando un cuento o durante las actividades cotidianas, en la hora del baño, durante el desayuno, a la hora de vestirse… He hablado más sobre el modelado de lenguaje aquí y aquí.

11. Observa sus reacciones y emociones y proporciona un modelo de lenguaje

Observa qué siente cuando está en el baño, cuando se viste o desviste, cuando no consigue hacer algo… y pon palabras a sus emociones, a lo que piensas que está sintiendo. Él/ella se siente comprendido y además le das el modelo de lenguaje para poderlo expresar con palabras cuando esté preparado. He hablado sobre poner palabras a las emociones aquí y aquí.

12. Aprovecha las rutinas diarias

Como acabo de decir, estas son situaciones que se repiten diariamente y que, por tanto, las estructuras lingüísticas, las palabras y expresiones que se usan en ellas son siempre las mismas, muy repetitivas. Esto favorece la adquisición del lenguaje y que tu hijo/a pueda empezar a usar esas palabras. Puedes leer más sobre rutinas diarias aquí y aquí.

Todas estas estrategias fomentan una comunicación placentera entre tu hijo/a y tú y son favorecedoras del desarrollo del lenguaje y de la aparición de las primeras palabras.

Y ahora toma acción:

  • Reserva tu sesión gratuita conmigo para salir de dudas y empezar a usar las estrategias de comunicación que más necesitas para vuestro momento actual.
  • Ponte a usar todas las estrategias compartidas aquí. Comprométete a reservar tiempos de calidad con tu hijo/a cada día y ve haciendo los ajustes necesarios. Puedes usar la zona de comentarios para apuntar las 3 cosas que vas a empezar a hacer hoy mismo.

Otros de mis artículos en que “mi hijo no habla”:

Otros de mis artículos con muchas más estrategias favorecedoras de lenguaje (además de las ahora mismo citados):

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